Las gestiones posteriores al fallecimiento dependen de la situación personal y financiera del difunto, incluyendo su estado civil, la existencia de testamento, seguros de vida, posibles pensiones para el cónyuge e hijos, y la naturaleza de la herencia.
En cualquier caso, para iniciar estos procesos, es crucial contar con la siguiente documentación:
– Certificado Médico de Defunción.
– Documento de identificación del fallecido, ya sea DNI, tarjeta de residencia o pasaporte.
– Certificado Literal de Defunción, expedido por el Registro Civil o Juzgado de Paz del lugar de fallecimiento. Este certificado es esencial para comenzar cualquier trámite legal, como obtener el Certificado de Actos de Última Voluntad, realizar trámites notariales, gestionar asuntos bancarios, entre otros.